

"Barcelona 21 grados" dice el piloto del avión; desde ese momento todo el mundo comenzó a imaginar lo que sería volver a sentir el calor en sus espaldas...
Comenzamos nuestro recorrido por la cápital de Cataluña en un metro a toda SONA, amplio, limpio, con letreros y avisos en un idioma no tan complejo, sólo si te manejas en español y francés.
La arquitectura de la cuidad tiene una fuerte carga del periodo medieval, el barrio gótico un ejemplo hermoso. También con gran fuerza se puede observar la geometría y el volumen del arquitecto modernista Antonio Gaudí.
Como anécdota, en 1888 esta cuidad fue sede de una exposición universal, Gustave Eiffel presentó a los organizadores de la exposición su proyecto para construir en Barcelona la Torre Eiffel,
pero a los barceloneces les parecio cara y extraña.
Aquí algunas fotillos de rincones empapados de mediterráneo.
Gràcies Vicho por el cadeaux.